Para conocer una ciudad, es necesario analizar su relación con el territorio (emplazamiento y situación) y su morfología o forma (plano y edificaciones).
El emplazamiento es el lugar concreto en el que se asienta una ciudad: un cerro, un estrecho, un valle, una isla…La situación, por su parte, se refiere al entorno geográfico o la localización de la ciudad con respecto a otros lugares. Así, un núcleo urbano puede estar situado en el centro de un país o una región, en un área costera, cerca de un importante nudo de comunicaciones, etc.

